14 de octubre de 2010

Liraglutida y saxagliptina: ante todo, precaución

En una entrada anterior, hablábamos de los antidiabéticos no insulínicos que actúan sobre el sistema de las incretinas: exenatida, que pertenece al grupo de los incretín-miméticos, y sitagliptina y vildagliptina, las dos gliptinas disponibles hasta el momento.

Pues bien, otros dos antidiabéticos acaban de ser comercializados o están en vías de salir al mercado: se trata de liraglutida y saxagliptina. Ambos han sido autorizados por la EMA para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2 tras demostrar en los ensayos clínicos que reducen la hemoglobina glucosilada, pero por el momento no hay datos de que ninguno reduzca la morbimortalidad asociada a la diabetes.

En estos momentos —en los que todavía colea la retirada de la rosiglitazona por problemas de seguridad cardiovascular— conviene revisar la información sobre la eficacia y seguridad de estos dos nuevos hipoglucemiantes y situarlos en terapéutica. Dado que todavía ninguno de los grupos que elaboran información sobre nuevos medicamentos en nuestro país ha publicado un informe de evaluación sobre liraglutida o saxaglitina, hemos seleccionado los informes publicados por el Newcastle upon Tyne – Regional Drug and Therapeutics Centre, integrado en el sistema centros que elaboran información farmacoterapéutica para el servicio de salud británico.

Liraglutida es un incretín-mimético que —al igual que exenatida— se emplea por vía subcutánea, lo que puede hacer que algunos profesionales la identifiquen con una insulina. Está indicada en biterapia o triterapia (combinada con metformina, una sulfonilurea, metformina más sulfonilurea o metformina más pioglitazona). A diferencia de exenatida, se administra una sola vez al día independientemente de las comidas, característica que, con toda seguridad, será uno de los ejes centrales de su promoción comercial. En los ensayos clínicos —cuya duración no sobrepasa el año—, liraglutida en biterapia o triterapia demuestra reducir la HbA1c en mayor medida que placebo, rosiglitazona, glimepirida, insulina glargina y exenatida.

Los efectos adversos más frecuentes con liraglutida son nauseas, diarrea y vómitos. En los ensayos se produjo algún caso de pancreatitis y de alteraciones tiroideas. En el estudio comparativo con exenatida, ambos fármacos lograron similares reducciones de peso, medido como variable secundaria, pero los efectos adversos con liraglutida tendían a ser más graves que con exenatida. En Reino Unido el coste del tratamiento con liraglutida es superior al del tratamiento con exenatida.

Saxaglitina, como el resto de gliptinas, se administra por vía oral. Su empleo únicamente está indicado en biterapia con metformina, una sulfonilurea o pioglitazona. También requiere de una sola administración diaria, en cualquier momento del día y de forma independiente de las comidas. En los ensayos clínicos, de 24 semanas de duración, saxaglitina en biterapia consigue mayores reducciones de HbA1c que metformina, glibenclamida o pioglitazona en monoterapia. No hay datos comparativos con sitagliptina y vildagliptina. Los efectos adversos más frecuentes descritos en los ensayos para saxagliptina son las infecciones respiratorias y urinarias, gastroenteritis, sinusitis, cefaleas y vómitos.

En lo que respecta a su lugar en la terapéutica de la diabetes tipo 2, ni que decir tiene que ambos son medicamentos de tercera línea —tras metformina y sulfonilureas—, dado que no disponemos de datos de eficacia en la reducción de las complicaciones micro y macrovasculares de la enfermedad. Pero la lección que debemos aprender tras lo sucedido con rosiglitazona es que lo que nos debe preocupar de los medicamentos de reciente autorización no es tanto la ausencia de información sobre su efectividad real en la práctica clínica sino el gran desconocimiento de su perfil de seguridad a medio y largo plazo. No olvidemos que ante los nuevos medicamentos debemos actuar prudentemente y no dejarnos cautivar por la “novedad”, dejando de emplear fármacos “viejos” con un balance beneficio/riesgo conocido y favorable.

2 comentarios:

jose dijo...

No son en absoluto medicamentos de tercera línea y a ver si de una puñetera vez distinguimos lo que es eficaz de lo que es caro y no conviene sólo por ese motivo no por otros.Lo que hacen es manipular la información induciendo a confundir ahorro con eficacia.

El Comprimido dijo...

Hola Jose,
Son medicamentos de tercera línea y no porque lo digamos nosotros, sino porque lo dicen las guías de práctica clínica. Por otra parte, en la entrada del blog no hemos hablado en ningún momento de ahorro, sino que nos hemos referido en todo momento al valor terapéutico de ambos fármacos.
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